Quiero escribir tu nombre en mi cuerpo. Que tu cuerpo penetren en mi parte más íntima. Quiero gritar tu nombre desde aquí hacia el infinito. Quiero enrollarme en tu cuerpo como culebra. Te voy hacer un lazo con mis piernas de tal manera que no te puedas escurrir. Me agarrare con fuerza de tu espalda te estrujare y apretare mis dedos hasta que mis uñas se incruste en tu cuerpo, halare tu pelo para no soltarme de tu cuerpo. Quiero que sientas como vibran y se hacen sentir mis partes más intimas esas partes que solo se entregan cuando sientes este deseo lujurioso.
El amor es la perdición del cuerpo, y el cuerpo es la salvación del amor...
Ambos son inconscientes cuando están juntos hasta incoherente se vuelven los sentido. Los sentimientos sobreviven a las tormentas de pasiones. Entiérrame tus caricias, engánchame en tus juegos de palabras eróticas. Llévame al éxtasis, dame tu calor y déjame tirada en la cama dormida, cansada, atontada de tantos orgasmos. Deja mi cuerpo, pero asegúrate acomodarme las piernas entrecruzadas entre sí para sentir tu calor aun dentro de mí, acomoda mis manos por mi cintura para que conserven el calor de cuando aun estás aquí. Márchate pero deja una pieza tuya para recordar tu olor, déjame mordisqueada para saber por dónde tu boca recorrió mi cuerpo. Aráñame la piel, cuando me levante quiero ver por donde exactamente recorrieron tus manos, para poder quedarme recordando este momento y revivirlo cada instante que necesite tu cuerpo junto a mí.
Tu cuerpo es el taller de mis labores más atrevidas y escandalosas.
2009-08-19
Simplemente Saudy